El Sindicato de Docentes de la Universidad Austral de Chile (SINDOC), que reúne a socias y socios de Valdivia, Osorno, Puerto Montt y Coyhaique, comenzó su proceso de negociación colectiva el pasado 13 de julio de este año y cerró el proceso el sábado 5 de septiembre.
Cláusulas suscritas
Entre las cláusulas más importantes, se encuentra la regularización de la distribución de la carga académica, la cual estaba calculada en base a las 44 horas laborales.
La presidenta de la organización, Geovana Casanova, mencionó que debido a la redacción del decreto universitario, el número de horas mínimas y máximas se confundían entre sí, por lo que habían docentes que tenían una carga laboral alta y sobrepasaban el horario de 44 horas.
Mediante el contrato colectivo, lograron establecer un máximo de horas de docencia en horas pedagógicas para los profesores adjuntos, lo que permitirá una igualdad en relación a los criterios de asignación de cargas y además, proporcionar a las y los trabajadores ajustarse a la ley de 40 horas.
Por otro lado, consiguieron regularizar un protocolo de establecimiento específico de acciones de conciliación de la vida familiar y laboral de las y los docentes, permitiendo que las personas cuidadoras puedan tener prioridad a la hora de designación de los horarios de clases.
Además, actualizaron un beneficio de retiro que ahora permite que las mujeres que lleguen a la edad de jubilación puedan seguir acumulando años de servicio hasta los 65 años si así lo quieren o bien, retirarse en el rango de 60 y 65 años manteniendo beneficios del plan especial de retiro: “que consisten en el pago de una indemnización por los 11 años de trabajo, según lo estipula la ley y el restante de antigüedad pagado en una modalidad de tres por uno, es decir, por cada tres años trabajados, se suma un año de pago”, explicó la presidenta de la organización.
Otro de los puntos principales que solicitaron en la negociación, fue el incremento de las remuneraciones con un aumento del sueldo base que, si bien no lo alcanzaron completamente, sí pudieron obtener un bono de movilización imponible que, en palabras de Geovana, es: “prácticamente igual a las características o el monto de lo que nosotros estábamos solicitando a modo de ingreso o de aumento de los ingresos”.
Ventajas y desventajas
Para la organización, una de las ventajas del nuevo contrato colectivo radica en la mejora del instrumento y su robustecimiento, ya que consideran que abarca los criterios más importantes que impactan al trabajo docente y académico de la institución educacional.
La presidenta, señaló que poder tener esos criterios estipulados en el contrato, les hace poder regularlos y mantener las buenas condiciones laborales para sus socios y socias: “Creemos que ya traíamos un contrato colectivo que era bastante bueno y esta vez pudimos mejorarlo bastante en cuanto a, quizás, los puntos más débiles que teníamos en nuestro quehacer”, aseguró.
Respecto a las desventajas, la presidenta reconoce que, como en toda negociación colectiva, el tiempo fue un apremiante y la finalización de la firma de su contrato fue bastante rápida y que, quizás, esto pudo haber significado una desventaja respecto a las expectativas que tenían las y los socios de llegar a ejercer la huelga, la cual había sido aprobada, pero que retrocedió ante la presencia del rector de la institución que destrabó dos de las peticiones más fuertes de la negociación. A pesar de esto, reconoció que la firma del contrato los dejó satisfechos en cuanto al contenido y criterios que engloba.
Aprendizajes
Sus principales aprendizajes se centran en el control de los tiempos del proceso en sí. Geovana, señaló que faltó que las y los socios vieran el contrato colectivo antes de ser presentado, ya que muchos de estos se fueron integrando ya iniciado el proceso. En ese sentido, reflexionó que para una próxima negociación deben comenzar antes el proceso para que las y los socios se puedan involucrar previo a las votaciones y ofertas de la empresa.
Además, mencionó que deben organizar mejor los tiempos de las reuniones entre las mesas negociadoras y también tomar decisiones de forma más pausada:” Que entendemos que también es, quizás, un condicionante difícil dentro de un proceso de negociación pero pretendemos planificarlo mucho mejor para la próxima”, reflexionó.




